Lazarus Churchyard: The Final Cut

90 días atrás

Image Comics, 2001 (publicado originalmente en Blast! 1990), Trade paperback

Un toque de Nip/Tuck cruzado con Plastic Man y sazonado con una pizca de Grimjack, el crossover que le faltó al Amalgam Universe. Retomando la tónica de “cosas bonitas que tenés que leer”, hoy le toca a Lazarus Churchiard, un comic ingles que no desentonaría en alguna época de la Fierro, y mas si lo firmara un amalgam de Lucas Varela con Gustavo Sala. Pero no, lo firman Warren Ellis y D’Israeli.

Warren Ellis, otro guionista ingles y loco, que no se caracteriza precisamente por la sutileza, los guiones reflexivos, o el innuendo como recursos: por el contrario, sus personajes pueden ser desmembrados al estrellarse contra campos de fuerza indestructibles (Apollo en Stormwatch), o usar un disruptor de tripas y hacerse cagar encima al presidente yanky (Spider Jerusalem en la imprescindible Transmetropolitan), o congelar a Drácula y arrancarle la zona genital entera de una patada (Elijah Snow en Planetary) etc, etc, etc. Ese tono cruento, ese humor negrísimo y guanaco, mas el innegable talento que le cosechara varios Eagle Awards lo convirtieron en uno de los autores mas exitosos y visibles. Pero antes de triunfar en U.S.A con las historietas ya nombradas y The Authority y Nextwave y Global Frecuency y, ya que estamos las de Avatar Press, el tipo tuvo un período mas ignorado: el período ingles.

Un periodo que empieza en serio con la historia que nos ocupa: en el año 2041, el terrorista ingles Lazarus Churchyard permite que su ADN sea combinado con un plástico inteligente que se ajusta a cualquier situación en 0,132 segundos, lo que lo transforma en una versión heavy-metal de Plastic Man. Y eso quiere decir que en vez de transformarse en aviones, botes de goma o mesas o payasadas similares, Churchyard se transfigura en un tipo lleno de púas y al que le salen cuchillos y bocas múltiples dentadas y asesinas y otras cosas divertidas, completamente invulnerable e inmortal. Cuatrocientos años mas tarde, lo único que quiere es morirse de una puta vez, cosa que no consigue, así que se la pasa drogándose en el cabarulo, mientras las corporaciones rigen sobre lo que queda del mundo, después de guerras de gérmenes y otras lindezas. En un contexto cyberpunk, Ennis manda a esta primo post-moderno de Ranx Xerox (por drogón y futurista “ahí nomás”, diferente porque es ingles) a meterse en kilombos bien de comic europeo, o sea cero salvar el mundo, sino mas bien sobrevivir algo así como dignamente a un mundo de mierda, lo que implica sacar púas y masacrar terroristas, salvarse de ser ingerido por un libro demoníaco (al que luego contratara como barman), y zafar de la venganza de una familia vasca (jodido) mientras ves como el mundo se va por la cloaca. Lazarus es un Plastic Man con el cerebro hervido por drogas viscosas como dulce de membrillo mezcladas con nafta, pero es un Plastic Man con el que te podés identificar... o sea: no te gustaría sacar púas de los ojos a veces?

Por otra parte, matarías por sus diálogos: “Nobody kisses me anymore. Somewhere inside me, intelligent plastics whisper in code. There’s napalm in my chest and I feel like crying but that’s just the drugs. Vomit’s hot and gravelly in my tongue. My name is Lazarus Churchiard”. Romanticismo quemado en la cuchara de Burroughs filtrado por William Gibson, no es genial? Otro parrafito fino: “The previous worst day of my life was when I lay in a Turkish toilet with a moroccan’s turd in my face and a paranoid italian girl arguing with my boots. Sounds real good right now.” Jejeje. Por supuesto, según la introducción, Ellis estaba mas superdrogado que Laz, atragantándose con pastillas y coca-cola, en un bar parecido al de su personaje, mientras ardía y sudaba y guionaba, poseído.

Y encima me encanta D’ Israeli: ese dibujo tan fenomenalmente decadente y tan ochentoso que instantáneamente lo linkeas con el Matt Wagner de Grendel publicado por Comico. Según Amazon esto salió publicado en algún momento por Heavy Metal (la edición yanky de Metal Hurlant), y lo bien que hicieron. Y si todavía no te convencí de leer esto, te cuento: Furyeyes, la novela grafica abandonada protagonizada por Laz, es el abuelito del que viviseccionaron ideas para reinventarlas nada menos que como Transmet (según D’Israeli). Probablemente hicieron eso porque Laz era imposible de seguir. Perfecto y jodido, tan vivo que estaba muerto, como cantara Peter Hammil en “Still Life”. Una GRAN historieta, nada menos. Pedile esta paponia a algún importador amigo y decile que me pase mi porcentaje.

posted by: Dr. Sax

Comentarios [3]

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Posologiapor el Dr. Sax

Este blog es para mis delirios habituales en lo que hace a escribir sobre historieta... y lo que dé. Aunque no va a estar tan bien balanceado como quisiera (cero fondos pa comics, en este momento), va a ser todo lo movido que pueda y (si tengo suerte) copado. La idea es divertirse, y bancar a la historieta. De momento, voy a tratar de comentar cosas que me parece hay que tener, hacer conocer historietas perdidas que deberías conocer, cosas hechas en el ispa que me cabe apoyar y que siempre andan por ahi, algún placer culpable y aportar. Espero que les guste.

Como diría un fan (muy conocido) de Spider Jerusalem... Engage!

Contraindicaciones